domingo, 13 de junio de 2010

El dj, el ingeniero y unos cuantos bobos


El 5 de junio el escenario Mundo de Rock in Rio Madrid vibraba con el que es considerado el tercer mejor Dj del mundo, David Guetta. Dos días más tarde, el 7 de junio, el ingeniero Eytan Levy era herido por una pedrada en la cabeza en la Universidad Autónoma de Madrid.
David y Eytan, dos caras de la misma moneda, han simbolizado en los últimos días la paradoja constante en la que vive parte de la sociedad española.

Guetta, a punto de cumplir los 43 en noviembre de este año, nació en París pero posee también el pasaporte israelí, como ciudadano judío-sefardí. Desde muy pequeño demostró sus habilidades como pincha-discos y productor musical, y ahora disfruta de un imparable ascenso en las listas de éxitos internacionales.
Levy tiene 46 años y es ingeniero químico de reconocido prestigio de Israel, donde ha fundado dos empresas de energías renovables pioneras en el mundo a raíz de dos de sus patentes: un tratamiento biológico para potabilizar el agua de desecho, que ha exportado a todo el mundo, y otro para producir energía verde a partir de una bacteria. Dando trabajo a una cincuentena de personas.

Bien, pues un puñado de jóvenes, seguramente con trastorno bipolar, y que en su mayor parte habían bailado al son de Guetta el sábado, se debieron levantar resacosos el lunes y decidieron ir en masa a reventar la charla sobre energías renovables en el parque científico de la UAM que Levy y otros cuatro ponentes iban a dar, ajenos a lo que se les iba a venir encima.
Estos jóvenes que, por lo que parece, no pertenecían al campus de la UAM sino que eran de la camarilla de vagos e incitadores al desorden público que de vez en cuando hacen acto de presencia en nuestras ciudades, alentados y bien pagados por organizaciones de dudosa reputación, y de más dudosos principios, se pusieron como "motos" porque la charla la iban a dar científicos israelís.

Intolerable: israelís. Si los científicos hubieran sido iraníes, de los que enriquecen uranio por imposición de Ahmadineyad, pues seguramente hubieran asistido tan contentos, a reírles las gracias, y con el pañuelito de "Fatah" bien anudado al cuello pese al calor sofocante que hacía ese día. Y seguramente si el ponente hubiera sido Iñaki de Juana Chaos, a hablar no sé, de alguna patente para una nueva bomba lapa, pues también hubieran aplaudido bien sentaditos en sus butacas, y con la misma kufiyya al viento, que por no distinguir ya no distinguen ni el atrezzo ni las causas.
Pero no, como eran israelís y además venían a aportar su granito de arena al universo de emprendedores españoles, ya pequeño de por sí, pues les tuvieron que boicotear, y violentamente, que no se diga, que los "activistas" españoles saben dar lo suyo, a pedrada limpia.

Eytan salió escoltado y con una herida en la cabeza. Sin embargo, días después fue entrevistado ya en Israel, y el pobre sigue diciendo que España le gusta y que está dispuesto a llevar su tratamiento de deshechos a Gaza. Menuda lección de civismo da a esos energúmenos.
Me pregunto si ese tratamiento de deshechos podría aplicarse a unos cuantos de esos violentos, sería de lo más higiénico.