domingo, 9 de mayo de 2010

Gracias a los misioneros, que no a todas las ONGs...


En noviembre del año pasado secuestraban a 3 cooperantes de la Caravana Solidaria de la ONG Barcelona Acció Solidària en Mauritania. Esta ONG enviaba 12 camiones de ayuda humanitaria (véase: máquinas de coser, ordenadores, chocolatinas y preservativos) y treinta y tantas personas de la burguesía catalana a hacer una alegre ruta por el Africa occidental. Hay que añadir también, que esta ONG, como tantas otras, se dedica simplemente a "ejecutar" planes de organismos públicos, en este caso: del Ayuntamiento de Barcelona y de su dinero cómodamente recaudado de las tasas con las que el consistorio grava a la ciudadanía.
Yo no tengo nada en contra de que se envíe ayuda a esta pobre gente que malvive bajo el umbral de la miseria, por culpa de sus corruptos dirigentes, por sus ancestrales odios tribales y por el expolio que el Primer Mundo les ha hecho desde la época colonial; no, al contrario, a esta gente les debemos mucho. Pero no creo que la solución esté en el envío de ordenadores ni de preservativos, sino en el desarrollo de proyectos educacionales, de ingeniería y de prevención sanitaria. Para qué se llevan ordenadores a unas gentes que no tienen agua corriente, y para qué se llevan chocolatinas a unos niños enfermos de malaria o de cólera, y qué sentido tiene enviar cuatro cajas de preservativos a una población educada en el machismo y en la que la mujer es sólo un animal de carga.
Por otro lado, tampoco veo muy acertada la logística de Acció Solidària. Por Dios, 12 camiones en fila india por las polvorientas sabanas de Mauritania...es como esconder un palé de conejos en la jaula de los leones. Ni qué decir de los treinta cooperantes de buena cuna que fueron a todo tren (y repito: en este caso es el erario público el que costea, es decir: tú, yo, nosotros, todos), además, digo yo, si realmente su intención es la de cooperar, ¿no sería más acertado promover el proveedor local y dar empleo a conductores y técnicos mauritanos? A ver, yo no soy una entendida, pero si las cuatro chorradas que llevan además las compran en Europa, ¿qué clase de ayuda les estamos brindando? Si os digo que esos ordenadores ahora estarán en las casas de los caciques de la zona o de los blancos que pululan por esas tierras y que los habrán comprado por cuatro duros en el mercado negro, no me equivocaré de mucho.

Hablando de cooperación "inútil", el otro día vi un reportaje de una ONG (Veterinarios Sin Fronteras) que estaban haciendo un proyecto en el Congo muy curioso. El jefe de proyecto era un treintañero andaluz, de pañuelo palestino al cuello pero gafas de pasta Gucci, que se vanagloriaba de ser una especie de mesías para los agricultures locales. Y yo me decía, seguro que está construyendo pozos y canalizaciones para irrigar campos, o les está enseñando nuevos métodos de producción agrícola más eficientes. Pues no, el tipo en cuestión iba a las cuatro aldeas más cercanas y convencía a las pobres gentes de que prescindieran de la poca automatización que podían tener para volver a la tracción animal y a los utensilios ancestrales de labranza, eso y que dejaran de cultivar las semillas de alto rendimiento y mayor resistencia contra plagas que se les había hecho llegar en los últimos años y que volvieran a sus semillas de siempre, las que no dan ni cuatro cabezas de mijo y sorgo por cosecha y dejan al campesino más necesitado que cuando empezó. Eso sí, el chaval iba con el flamante todoterreno de la ONG, les daba la charla y luego se llevaba al periodista a conocer la noche de la ciudad.

Vergonzoso. Y yo me digo, por qué estas ONG de postín (que por suerte no son todas, que ahí tenemos por ejemplo a la Fundación Vicente Ferrer y a su enorme labor en la India) no dejan la labor solidaria para los misioneros, que ésos sí que trabajan mano a mano con la población local y ayudan de verdad: construyendo hospitales, escuelas, llevando el agua corriente a un montón de aldeas, y lo hacen ellos mismos, consiguiendo los fondos, administrándolos, y desarrollando el proyecto in situ al 100%, generando riqueza en la zona de verdad.
Sí, los misioneros, siguen realizando una obra impagable en muchos lugares del mundo. Si el problema que tienen algunos es que los misioneros también "cristianizan" (y enseñar la palabra de Dios es "horrible", sobre todo eso de "amar al prójimo como a ti mismo", qué dañina enseñanza), yo les propongo que el que esté libre de culpa que tire la primera piedra, que se vengan aquí a Cataluña y que vean cómo las instituciones "catalanizan" a los inmigrantes, que la misma injerencia es una cosa que otra.