sábado, 1 de diciembre de 2007

Singapur, el país más "ordenado"

Es curioso que uno de los "souvenirs" más buscados en Singapur sean unas camisetas en las que se hayan estampado las prohibiciones más inverosímiles de la autoridades. Que si no se puede masticar chicle en la calle, ni fumar, ni escupir y no hablemos ya de traficar con drogas o de practicar la homosexualidad en público o en privado. El hecho es que la ciudad sigue siendo una de las urbes más limpias y organizadas del planeta. Cuando uno pasea por sus calles apenas siente que se encuentra en Asia, ese continente caótico y desenfrenado que atrae nuestras miradas y nuestros patrimonios occidentales, sino más bien parece que pisa las calles de una ciudad futurista, de habitantes frágiles y delicados procedentes de mil y un lugares bien dispares. La verdad es que Singapur enamora, mientras resplandece bajo el sol naciente.