domingo, 18 de abril de 2010

La impune manipulación de Goldstone


El 15 de Septiembre de 2009 salía a la luz el Informe de la Comisión de Investigación sobre el Conflicto de Gaza, apadrinado por la ONU y rebautizado popularmente como Informe Goldstone, apellido del juez sudafricano que lideró dicha Comisión.
Hace poco, tuve ocasión de leer el documento completo y por fin pude entender el por qué de las críticas recibidas.

Realmente este Informe comete cuatro grandes errores de base que a mi entender lo desautorizan completamente:

1) El Informe no se ocupa de la naturaleza de Hamas, en especial de los aspectos terroristas y de su ideología radical islámica. Se centra en una crítica severa hacia Israel y presenta una versión, abiertamente pro-palestina, sobre el conflicto israelí-palestino. De hecho no menciona los bombardeos terroristas suicidas contra Israel ni los misiles que Hamas lanzó contra sus civiles durante un largo período de años. El Informe se refiere a la administración de facto de Hamas como una entidad gubernamental (las “autoridades de Gaza”) y obvia la conexión que existe entre esa entidad y el ala terrorista militar.

2) El Informe minimiza el alcance y la gravedad de la actividad terrorista llevada a cabo contra Israel desde la Franja de Gaza y no responsabiliza ni a Hamas ni a las otras organizaciones terroristas de la Franja como la Jihad Islámica. Además, el Informe no considera el disparo de misiles, que apuntan hacia la población civil israelí, como crimen de guerra (durante los siete años que condujeron hacia la Operación Plomo Fundido, alrededor de 8.000 impactos de misiles y morteros fueron identificados en el territorio de Israel).

3) El Informe tampoco menciona la concentración militar de Hamas en la Franja de Gaza durante 2007-2008, que representó una grave violación de los Acuerdos de Oslo entre los palestinos e Israel (que permitían a la Autoridad Palestina tener armas únicamente con propósitos de policía y seguridad), ni el contrabando hacia la Franja de una cantidad, sin precedentes, de armas avanzadas y materias primas para su fabricación; ni del entrenamiento intensivo en Irán y Siria y la producción de grandes cantidades de misiles y dispositivos electrónicos. Además, ignora la estrategia de Hamas de preparar áreas residenciales, hospitales, mezquitas o centros educativos para el combate, parte de su doctrina de ofensiva de utilización de civiles como escudos humanos.

4) Por último, el Informe ignora, por completo, las cantidades masivas de ayuda que Irán y Siria (directa o a través de Hezbollah) dieron a Hamas para construir su infraestructura militar-terrorista.

Por todo ello, me suscribo a la opinión de Shimon Peres, Premio Nobel de la Paz en 1994 junto con Isaac Rabin y Yasser Arafat, y actual Presidente del Estado de Israel, de que dicho Informe "es una burla a la historia". Y yo además añado: es un insulto a la inteligencia y a la verdad.

(Fuente: Israel Diplomatic Network)