domingo, 13 de febrero de 2011

Egipto, derrocado el Faraón llegan los Mamelucos


El ambiente festivo en Egipto después de las últimas semanas de tensión y altercados es contagioso.
Mubarak se marcha por fin tras casi treinta años en el poder y aparentemente lo ha conseguido el pueblo, que ha hablado, y en su mayoría estaban hartos.
Pero la verdad es que son los países occidentales que juegan al Risk los que han amparado al Presidente hasta que decidieron pegarle el empujoncito, siguiendo no sé qué estratégico designio.

No creo que Mubarak sea peor ni mejor que cualquier otro, aunque imagino que tres décadas de absolutismo cansan hasta al más indolente.
Lo cierto es que Egipto era un país estable y que equilibraba el ambiente hostil de su frontera este, y que salvo algunos atentados sonados contra intereses turísticos, gozaba de buena reputación con unos y con otros.

Ahora que todos, los egipcios, muchos europeos, gran parte de los medios y hasta Ahmadineyad, se jactan de la marcha de Mubarak, yo me pregunto qué pasará mañana, cuando acaben los festejos y se pase la resaca.
Saber qué intereses ocultos han encendido la mecha del descontento popular ya no me importa, pero no dejo de preguntarme si lo que va a venir va a satisfacerlos a todos.
Los militares tienen ahora el mando, y eso como poco provoca escalofríos.

Veremos.